La peor madre del mundo tiró los helados de sus 3 hijos ante sus ojos. ¿La razón? Medio mundo la aplaude

La crianza no es algo que se logre con éxito fácilmente, ya que no es fácil criar a un niño ni hacerle comprender todos los valores y los buenos modales.

 

O en todo caso no es fácil hacer que este los siga, aunque los conozca.

Ya que sabemos que los niños por naturaleza, en su mayoría, quieren hacer lo que ellos quieren sin seguir órdenes o se dejan llevar por otras emociones que no les permiten al menos decir: buen día o gracias.

Sin embargo, cada padre o madre tiene sus propios métodos y aunque a los ojos de otras personas pueden recibir críticas, no se puede juzgar el método de cada persona.

Ya que no sabemos en realidad cómo es el niño para que requiera de esa manera de crianza.

 

Esto fue lo que les hizo esta madre a sus hijos, por ello fue llamada “la peor mamá del mundo”

madre
Dejando de lado el maltrato infantil, podemos decir entonces que no está mal que cada persona crie a sus hijos a su manera, pues quien más que un padre para saber lo que requiere su hijo.

En este caso tenemos la historia de una mujer llamada Jaime Primak Sullivan, ella es una escritora estadounidense, pero en este caso resalta por su historia compartida en Facebook, la cual le dio el apodo de “La peor mamá del mundo”. La mujer compartió lo siguiente:

 

“Pues resulta que soy la peor madre… que hay… en el mundo. Hoy llevé a los niños a Dairy Queen después de cenar.

Una vez pidieron los postres que querían, esperamos unos 5 minutos a que llamaran nuestro número. La chica que nos atendió (de unos 17 años) le dio a cada uno el helado que habían pedido.

Ninguno la miró a los ojos. Ninguno le dijo gracias. Ni a ella, ni a mí… Así que esperé.

Conté hasta 10 en mi cabeza mientras empezaban a comerse sus helados y la chica me miraba fijamente (probablemente pensara que yo estaba oyendo voces). Luego observé cómo mis hijos se abalanzaban hacia la puerta.

Los seguí afuera, donde les quité los helados con calma y donde mis hijos vieron con horror cómo los depositaba en la basura más cercana. Los 3 se pusieron histéricos.

Yo esperé. Callada. Con calma. Cuando se dieron cuenta de que tenía algo que decirles, se callaron. Entonces les expliqué que algún día, si tenían suerte, tendrían un empleo como el de aquella chica, y que yo esperaba que la gente los mirara.

Que los mirara de verdad: les mirara a los ojos y les dijera gracias.

A los 8, 7 y 5 años ya somos mayorcitos para demostrar buenos modales y decencia básica del ser humano.

Y por esto, hoy soy la peor madre del mundo”.

Esto ha desatado discusiones sobre si estuvo bien o mal el método de Jaime. Pero el hecho es que está inculcando algo bueno en sus hijos y eso es lo importante.

¿Qué piensas tú? Danos tu opinión y comparte.